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Ejecución III: Siete Comportamientos Esenciales
de Lideres que Ejecutan
Por Michael J. Johnson, D.Min.
Pastor Principal, Faith Christian Center, Bend, Oregon
La meta de cada líder es perseguir los propósitos
que Dios les da a sus iglesias y ministerios. Para poder llegar
a esa meta, un líder debe ejecutar el plan de ministerio
que Dios le ha dado. En su libro, Ejecución: La Disciplina
de Llevar Acabo el Trabajo (Crown Business, 2002), Larry Bossidy
y Ram Charan demuestran como la ejecución es esencial para
los negocios exitosos y los principios de ejecución en su
libro pueden ser aplicados para ayudar a llegar a ser ministerios
eficaces. La ejecución le ayuda a los lideres a tomar perspectiva
y a enfocarse en las cosas que se necesitan hacer y lideres que
ejecutan tienen ciertos comportamientos en común. Adaptado
del libro de Bossidy y Charan, los siguientes son siente comportamientos
esenciales para líderes que ejecutan:
- Conozca a su gente y a su ministerio. Usted tiene que vivir
su ministerio. Buenos líderes se hacen las preguntas difíciles
y llaman la atención de la gente hacia su ministerio. Haga
una buena impresión al guiar. Juntase con muchas personas
en su ministerio y juntase individualmente con personas claves.
- Insista en ser real. Si usted es un “pastor que posa,”
uno que se presenta como alguien que no existe, entonces hay muchos
de ustedes en este mundo. Tristemente, muchos líderes tratan
de evitar o esconder la realidad. Sea honesto. Si las cosas no
están yendo tan bien, no diga que están yendo de
maravilla. La gente se junta con los que son auténticos.
Pida ayuda de otros.
- Ponga metas claras y prioridades. Ponga objetivos. Asegurase
de que todos sepan adonde va. Ponga la visión, metas, prioridades
y objetivos.
- Haga lo que dice. Hágalo. Asegurase de que las personas
hagan lo que dijeron que iban a hacer. Si el trabajo no se esta
haciendo, investigue porque y haga ajustes. No es un crimen quitar
alguien de una posición si sus dones y habilidades demuestran
que están en el lugar equivocado. Averigüe que es
lo que hacen mejor y ubíquelos en esa posición.
- Recompense a los trabajadores. ¡Celebre, celebre, celebre!
Envié cartas y tarjetitas, públicamente recompense
a los más trabajadores. Desde su corazón comunique
lo que están haciendo para Cristo.
- Expanda la capacidad de los demás. ¡Capacite,
capacite, capacite! Al fallar en esta área de llevar a
personas capacitadas hacia el ministerio puede llevarlo a que
su ministerio muera. El caballo estará muerto antes de
que usted se de cuenta porque usted a enviado al vaquero sin lo
esencial para que pueda hacerlo. Capacite a su gente antes de
que los envíe hacia el ministerio. Capacitelos mientras
están en el ministerio. Evalúe frecuentemente el
nivel de la pasión de los que están en el ministerio.
Eso le ayudará a mantenerlos motivados por mucho tiempo.
- Conózcase usted mismo. Sepa quien es como líder.
Busque a los que lo completan siendo lo que usted no es. Si usted
es tranquilo y pasivo, busque alguien quien es mas agresivo para
que este con usted. Si usted no es tan organizado, busque alguien
quien lo es. Al final, usted hace el trabajo poniendo a otros
en el ministerio. La clave es la ejecución del plan de
ministerio.
Las siguientes preguntas pueden usarse para encontrar áreas
donde Dios quiere que su iglesia ejecute el plan de Su ministerio
más eficazmente:
- ¿Hemos presentado el evangelio de la mejor manera en
nuestra comunidad para los que queremos alcanzar?
- ¿Podemos identificar como vamos a hacerle para que el
plan/visión se conviertan en resultados específicos
para el crecimiento y productividad?
- ¿Cómo vas hacer lo que Dios te ha llamado
a hacer?
- ¿Cuáles son los resultados que estas buscando?
- ¿Tenemos la gente correcta para implementar el plan?
- Puede que tenga que detener el plan hasta que tenga a la
gente correcta para llevarlo acabo.
- “Dios a puesto a la gente que necesitamos para hacer
lo que nos ha llamado a hacer.”
- ¿Si no tenemos a la gente correcta, que vamos hacer?
¿Orar para que vengan? ¿Pedirle ayuda a otra iglesia?
- ¿Tenemos la base bien fundada para que de ves en cuando
evaluemos el plan operativo para asegurarnos de alcanzar los resultados
que nos comprometimos a alcanzar?
- ¿Ejecutaremos o dejaremos la tarea de la Gran Comisión
para otra ocasión?
No le tenga miedo al cambio. La ejecución es una herramienta
que nos llevara a donde Dios quiere que estemos. El nos ha dado
los planes y propósitos de ministerio que el quiere que tengamos,
y El nos mostrara donde El quiere que cambiemos para alcanzar esas
metas. Ser líder de un ministerio es difícil, pero
con Su ayuda, cumpliremos lo que se nos ha puesto.
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