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¿PODANDO LAS VIÑAS YA ESTABLECIDAS: FRUCTIFERAS O FUTILES?¿Podrán cambiarse las mentes hacia el servicio? Mi esposa y yo revisamos recientemente metas que se habían escrito hace algunos años cuando comenzamos YES (Siglas en Ingles) Suficientemente Joven para Servir Suficientemente Joven para Servir (www.yestoserve.org) , un ministerio que tiene como meta el descubrir adultos con potencial para servir en la segunda etapa de su vida. Nuestra meta sobresaliente como un dedo verde en lo muerto del invierno fue nuestro intento por ayudar a reformar la mentalidad de los adultos ya maduros en lo que se relaciona al servicio. Por supuesto, hemos escuchado que no se le puede enseñar un truco nuevo a un perro viejo. Y más, Bíblicamente, no puede tratar de vaciar vino nuevo en odres viejos. ¿Qué estábamos pensando? ¿De que manera se puede reformar y re direccionar las viñas que han crecido sin ser checadas por años, torcidas tanto por lo secular como la cultura eclesiástica? ¿Quitaríamos a los podadores de esta meta tan ambiciosa? (tal vez inocente) Caminado a través del viñero¿Deberíamos de enfocar nuestros esfuerzo únicamente en los adultos que ya están alcanzados con una pasión para servir a otros, e ignorar a las ramificaciones que se han convencidos que sus años fructíferos sean terminado? ¿Demasiados viejos para llevar fruto? La verdad es, si no está siendo podado y si nuevos retoños no están brotando, está muy viejo, ¡por lo menos para las uvas! Antes de que comience a picarme con sus tijeras, permítame clarificar: Todas las viñas dan fruto en las ramas de un año. Odres viejos con tapaderas resistentes Jesús tuvo encuentros frecuentes con personas con una mentalidad y maneras muy puestas. Los fariseos tal vez personifiquen estas mentes sin cambio. Estaban atrincherados y con su razón. No iban a estar dispuestos que Jesús moviera sus odres. Jesús compartió muchas parábolas dirigidas a la mentalidad rígida de los Fariseos, pero era claro no era temporada de poda en sus viñas. Los Fariseos tenían raíces profundas de religiosidad y ciertamente no eran flojos. No les faltaba el celo o inteligencia. Tenían unas mentes justas de sus propias perspectivas. (Trataban de hacer lo que ellos miraban con justo, lo que veo, pero el “Yo” estaba de por medio) Mayordomos sindicalizados Sin ofender a aquellos que pertenezcan (o hayan pertenecido) a un sindicato laboral, los Fariseos parecían adoptar el papel de Mayordomos sindicalizados, protegiéndose asimismo y la elite religiosa de los cambios no deseados que Jesús representaba. Sabemos que ciertos adultos en las iglesias están devaluados, marginados y sin franquicia. Muchos corazones junto con el nuestro se rompen por ustedes, y continuaremos haciendo nuestra parte para hablar en contra de las injusticias en la iglesia. Pero, ¿Mayordomos sindicalizados? ¡Es demasiado! La parábola de Jesús acerca de la viña en Mateo 20, entrega intencionalmente un alcance al oído de los Fariseos, dando un cuadro mayor de los retos que miramos en muchas iglesias el día de hoy. Desvarío por un DenarioEsta es la historia de un hacendado que contrata trabajadores todo el día para trabajar en su viña. Los que se levantan temprano y primeros contratados tiene un trato firme del hacendado, el pago de un denario, el pago típico por el día de trabajo. El hacendado hace varios viajes adicionales hacia el mercado ese mismo día donde encuentra trabajadores disponibles parados desocupados sin hacer nada, a las 9 am, mediodía, 3 pm y todavía a las 5 pm, una hora antes de que se termine el día de labores. En cada visita contrata aquellos trabajadores disponibles, llegan a un acuerdo en el pago que sería lo justo sin especificar la cantidad, “lo que sea justo.” Usted probablemente ya sabe el resto de la historia, como cada uno de los trabajadores recibió el mismo pago, un denario, sin importar si habían trabajado todo el día o solo una hora. Esto enfureció a aquellos que habían trabajado todo el día, aunque se les haya pagado la cantidad acordada. No hay una cantidad de los trabajadores que absorbieron la presión mientras trabajan en la viña. Las uvas amargas del enojo salieron mientras esperaban después de la hora de trabajo cuando comenzaron a comparar monedas. Los dos lados de un DenarioMuchos de nosotros crecimos en la iglesia y hemos servido al Señor fielmente por muchas décadas. El peligro para nosotros, como los Fariseos, es de sentirnos un poco especiales y con derechos, aunque seamos obreros comunes y corrientes. Conocemos los himnos de memoria, inclusive el número de la página donde están. Todavía tenemos nuestro botón por la asistencia perfecta a la escuela dominical en uno de nuestros cajones. Sabemos que el libro de Deuteronomio está en el Antiguo Testamento, no en el Nuevo, y también podemos deletrearlo. Podemos recitar versículos Bíblicos de memoria. Hemos sido bautizados. Sabemos el valor del diezmo. Podemos orar cómodamente en público. Conocemos misioneros y lideres de nuestra denominación personalmente. El nombre de nuestra familia está puesto probablemente en una placa dentro de la iglesia. Estamos dentro, familiarizados con el lenguaje de la iglesia, nos sentimos cómodos con nuestro alrededor. Como diacono de la Primera Iglesia de los Fariseos, presumimos que estamos ahí para abogar por nuestros compañeros. Después de todo, nos eligieron, y tenemos un mandato de mirar por nuestros propios intereses, ¿Verdad? También estamos comprometidos de preservar la historia, integridad y visión de la iglesia, mientras mantenemos al pastor bien checado. En nuestras juntas de presupuesto, escogemos ignorar las inversiones estratégicas del hacendado. ¡¿Pues que sabía de las finanzas del siglo 21?! ¡Que tontería en invertir en personas que pasarían dando vueltas todo el día y que solo estarían dispuestos a trabajar por una hora! ¡Que ridículo invertir en esos que llegan tarde al mismo nivel de nosotros, considerando que hemos trabajado básicamente desde que se abrieron las puertas de la iglesia! Llegamos nosotros primero, y merecemos lo mejor. Del Mayordomo Ejecutivo Sindical que está dentro de nosotrosDel otro lado de la moneda, algunas iglesias están siendo injustas con los mayores, trabajadores fieles y deteniendo aun el denario que merecen. En muchas iglesias no hay ni un poco o que se mire una inversión en el servicio potencial de los adultos mayores. Los trabajadores tempraneros en la parábola estaban molestos por la disparidad entre 12 a 1 o peor. En muchas iglesias la disparidad de inversión es de 50 a uno, o mayor aun, entre los jóvenes y los viejos. “Gracias por lo que hiciste en el pasado, pero ya no eres necesario en esta viña. Quizás la viña al final de la calle aprecie lo que tienes que ofrecer.” “Estoy a solo cuatro o cinco funerales para que las cosas se pongan buenas,” un pastor le dijo a su amigo. Está convencido que el grupo restante de los adultos mayores son un armazón de Fariseos aferrados fervientemente a la viña, deteniendo la cosecha. Para un pastor con la intención de crecer una congregación joven y vibrante, es fácil de mirar a los adultos mayores como visitas en el mercado durante la tarde, y esas citas no llegan a la aplicación del calendario del iPhone del pastor. “Amo a los adultos mayores. De verdad, ¿Por qué invertir en ellos o ponerlos a trabajar? No van a estar aquí por mucho tiempo más, si ni siquiera pueden trabajar todo el día. Además, ¿No deberían de pasarla a gusto disfrutando las uvas en esta temporada de su vida?” “Preferiría salvar a una vida completa que una media vida,” un trabajador de jóvenes celoso comento. Pisando una vez mas en los dedos de los viejos en el viñeroHay que verlo. Algunas iglesias están muriendo porque están gastando todo su tiempo en la viña y ya no están yendo a los mercados trayendo trabajadores adicionales. Se han metido en el ‘Club de los dueños’ mentalmente. “La iglesia [Clubhouse] se mantiene bien y se mira decente. Tenemos nuestras operaciones cubiertas y en realidad no necesitamos más trabajadores. “¿Aquellas personas desmoralizadas en el mercado que se sienten inútiles? En realidad no son nuestra responsabilidad. ¡Ni siquiera son miembros del club!” Para los adultos mayores con historiales significativos en la iglesia, niños, jóvenes y aun los nuevos convertidos puede que representen aquellos que llegan al mercado en la tarde. “¿Por qué invertir tanto en ellos? En realidad no están pagando las cuentas aquí. Pronto los jóvenes se irán al colegio, y quizás no los volvamos a ver. Y ¿Quién sabe si estos creyentes nuevos comenzaran a diezmar?” Los hacendados merecen la última palabra Al iniciar el día de trabajo, nadie en la parábola tenía un trabajo, y nadie merecía un trabajo. Cada uno obtuvo más de lo que merecía. Podremos estar eternamente agradecidos con el hacendado quien:
El Apóstol Pablo nos da esperanza que corazones y mentes pueden ser cambiadas. Viñas pueden ser podadas y reformadas para ser fructíferas. Cuan agradecidos estamos por la poda milagrosa de este Fariseo de Fariseos, transformado de un perseguidor de la iglesia y arrepentirse y hacerse un esclavo de Cristo. No nos demos por vencido de la esperanza. Corazones, mentes y comportamientos, aun entrado en años, pueden ser transformados a la imagen de Cristo. Al final, nosotros no cambiaremos las mentes puestas. Será el Espíritu que trabaje dentro de nosotros y dentro de otros llamando a otros a El. ¡Si, estamos suficientemente jóvenes para ser odres nuevos, para cosas nuevas, y fruta nueva! |
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