Temiendo el Futuro
Por Conceptos Financieros Crown
Cuantas de las decisiones que los cristianos están haciendo hoy en
día en lo que respecta a los asuntos financieros son motivados por el
temor al futuro en lugar de confiar en Dios y Su provisión. Este temor
causa que las familia cristianas que sacrifiquen y escatimen para la jubilación
o “en caso de” que el mundo financiero se colapse, con poco o sin
pensamiento que Dios es capaz de tener cuidado de ellos si ponen su total fe
en El.
Esto no quiere decir que no debemos de planear para el futuro, hacer las provisiones
para la jubilación, o mantener una cuenta de emergencia de reserva.
Todo esto es para asegurar la estabilidad financiera para la familia. Sin embargo,
si un cristiano mira hacia adentro y encuentra que la actitud primaria del
temor y la preocupación están motivando sus decisiones financiaras,
necesita haber una reevaluación de las prioridades financieras y de
recomprometerse a confiar en el Señor.
El robar a Dios
Muchas familias cristianas motivadas por el temor de su futuro financiero cortarán
en sus diezmos y ofrendas como un primer paso en su anhelo para una estabilidad
financiera. Dicha acción es como, como fue dicha de una manera maestra
por William Shakespeare en su Primer Acto de Titus Andronicus “porque
se ha preocupado por la vista de su propio rostro, se ha cortado su propia
nariz.”
El honrar a Dios con este mandato de los diezmos de los primeros
frutos de nuestro ingreso y mantener nuestros votos de ofrendas a Dios es la única
manera para nosotros de asegurarnos de que no seremos victimas de una descalabro
financiero. Estos votos no solamente incluyen nuestros diezmos pero cualquier
otro compromiso financiero que hemos hecho a Dios en la forma de un voto: apoyo
misionero, benevolencias, así sucesivamente. Si el compromiso fue hecho
como una promesa de fe, que el dar es de acuerdo a la provisión de Dios,
los cristianos no deben de sentirse obligados a dar arriba de sus diezmos hasta
que Dios provea los fondos. Sin embargo, si el compromiso fue hecho de un voto
de dar, dichos votos debe de ser honrados.
El detener un compromiso financiero hecho al Señor para el beneficio
de uno mismo contra el potencial de dificultades potenciales a futuro terminará costándonos
nuestra seguridad financiera, en lugar de guardarnos, simplemente porque la
bendición de Dios no será en la que ha sido impuesta por uno
mismo.
La fe vence el temor
Lo opuesto de temor es fe. En Hebreos, fe se describe como las cosas que esperamos
y las cosas que en el presente no tenemos (Hebreos 11.1) Es el plan de Dios
de que tengamos ciertas necesidades para que podemos desarrollar nuestra
fe en El. Es vital que miremos estas necesidades financieras potenciales
futuras como una oportunidad para ejercitar y desarrollar nuestra fe, un
cristiano no solamente puede servir a Dios verdaderamente y vivir en temor
de una perdida financiera. En Mateo 6.24, Cristo fue muy específico
cuando El dijo que teníamos que escoger. Debemos de servir a Dios
o al dinero. No podemos servirle a los dos. Si estamos temerosos de nuestro
futuro financiero, no estamos confiando en Dios o en su provisión.
En resumen, estamos escogiendo servir al temor de la pérdida financiera,
en lugar de servir a Dios que ha vencido todo temor y tiene el futuro en
Sus manos.
¿Puedo confiar en Dios?
Vivimos en una sociedad materialista, y las prioridades son basadas en deseos
y lo que queremos, en lugar de nuestras necesidades. Como tal, nuestra perspectiva
de lo que es una necesidad está cubierta por lo que nuestra sociedad
materialista determina como una necesidad. Entonces, nos enredamos en la
locura de proteger de cualquier crisis futura que pueda potencialmente amenazar
está sociedad que define como necesidades. Aunque Dios prometió que
siempre supliría todas nuestras necesidades, El no ha prometido que
supliría todos nuestros antojos que nuestra sociedad ha determinado
como necesidades. Por lo tanto, aunque le pedimos sinceramente a Dios que
honre nuestras solicitudes y que diga sí para suplir el dinero para
arreglar nuestro segundo carro, microondas, o lavadora de platos, Su respuesta
puede que sea no, para que aprendamos a madurar y que aprendamos a como confiar
totalmente en El. Nomas porque esperamos una respuesta de Dios que sentimos
será una respuesta positiva a nuestra situación, tal vez no
escoja responder de la manera que queremos o esperamos. Las siguientes son
razones por qué Dios no responde de la manera que nosotros queremos
que responda.
- Pedimos con los motivos equivocados (Santiago 4.3)
- No es el tiempo correcto, de acuerdo a la voluntad o propósito de
Dios (Lucas 11.3-10)
- Puede ser totalmente contrario al plan (Hechos 21.13-14)
- Debemos de servir a Dios, no esperar a que nos sirva (Job 41.11)
¿Cómo puedo confiar en Dios?
Hay cuatro pasos que debemos de seguir para poder asegurar que podemos y confiaremos
en Dios completamente con el presente y el futuro.
- Encuentre la dirección de Dios para su vida. Muchas de
las frustraciones experimentadas por los cristianos vienen como resultado
de modelar sus vidas en alguien más en lugar de encontrarla, a través
de la oración y estudio, la dirección de Dios para sus vidas.
- Haga un esfuerzo consiente de confiar en Dios. Ponga pensamientos,
palabras y compromisos en acción y no compre a crédito o atesorando.
Espere por el sustento de Dios, y planee por adelantado.
- Desarrolle una vista a largo plazo. Confiar en la dirección
de Dios y Su guianza, aunque no podemos ver los resultados a corto plazo
o entenderlos por que lo está haciendo de ésta manera (Mateo
6.34)
- Ore con diligencia. La oración es la llave para abrir las
bendiciones de Dios, poder, y dirección (1 de Tesalonicenses 5.17-18)
Conclusión
Aunque seamos bombardeados diariamente con dudas con lo que respecta a el futuro
financiero de la economía de nuestra nación y la economía
mundial, no debemos de dudar que Dios está en completo y total control.
No tenga pánico y no sea gobernado por el temor del futuro. Mantengamos
nuestro compromiso y votos con Dios, ore sin cesar, y confié sin reservas.
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