Church Extension Plan
Nuestra Misión In English Contáctenos

Pasos Prácticos para salir de deudas

Por Rev. Patrick L. Clements
Presidente, Church Extension Plan

En mi primer artículo, definí deuda, desde mi perspectiva, y discutimos como la gente se endeuda. Definí la deuda como cuando usted está uno o más pagos atrasados en una cantidad, cuando la cantidad de la deuda es mayor que el valor del artículo (s) comprado con una deuda, o cuando pide prestado para la depreciación del artículo. En este artículo, quiero ofrecerle algunas sugerencias para salir y estar fuera de esas deudas.

  • Pida ayuda a Dios. Un primer paso es tener el control de su finanzas es pedirle a Dios que le de una nueva vista y sabiduría acerca de los asuntos de dinero. Jesús tenía mucho que decir acerca del dinero que de algún otro tópico. El sabía que la manera que manejamos el dinero tiene que ver mucho con nuestra vida espiritual. Usted puede estar seguro que El quiere que usted venza la esclavitud financiera. Pida a Dios que le de nuevas resoluciones para ser un mayordomo sabio y prudente sobre los recursos que El le ha confiado.
  • Escriba un presupuesto. Un presupuesto es un plan financiero – un tipo de mapa financiero que le guiará para salir de la esclavitud financiera y a una libertad financiera. Al hacer un presupuesto, usted puede ver claramente cuanto tiene para gastar para cada categoría cada mes, y usted puede visualizar como puede llegar de donde usted está a donde necesita estar. Entonces utilice su presupuesto religiosamente para tener un record de sus gastos.
  • Enliste todas sus deudas y el interés que está pagando en cada uno (con la ayuda de un amigo discreto o conyugue.) Cree una hoja para hacer un plan de retiro de deuda, entonces sígalo. Tome cualquier dinero que sale o dinero sobrante y pague la deuda. Tome el retorno de los impuestos y antes que piense otra cosa de cómo gastarlo, utilícelo para pagar la deuda de las tarjetas de crédito. El pagar pequeños balances primero será una recompensa tangible inmediata.
  • Busque la asistencia por fuera. Pídele a su pastor o un anciano en su iglesia si hay alguien en la iglesia que pueda ser su mentor y que le enseñe de finanzas. Muchas iglesias tienen personas que tienen una buena idea de los asuntos de dinero. Alguno de ellos trabajan en la industria financiera. Por si solos no tendrán el conocimiento o compromiso de cambiar sus hábitos de prestamos. Deje que lo  enseñen y aconsejen acerca de los pasos que debe de tomar para ir de la esclavitud financiera a la libertad financiera.
  • Practique completa disposición. Si está casado, comprométase a decirse cada uno como está haciendo los gastos de dinero. Muy seguido parejas con cuantas  de cheque por separado no saben como la otra pareja está gastando el dinero. Demasiado seguido no quieren que la pareja sepa.
  • Prívese usted mismo. Deje de gastar en cosas que puede vivir sin ellas. Este de acuerdo con su pareja que no hará compras mayores (muebles, línea blanca, estereos, carros, vacaciones caras, etc.) Por lo menos por dos años.
  • Este contento con lo que tiene. La deuda de una tarjeta de crédito es el resultado de que usted (y su pareja si está casado) gasta dinero que en realidad no tiene. Sería una cosa si fuera gastado en casos médicos de emergencia u algunas otras cosas que “tengo que tener.” Pero la mayoría de las tarjetas de crédito son acumuladas de comprar cosas que realmente no necesitamos. Son impulsos “quiero,” nos necesidades. Recuerde que la manera que gasta su dinero muestra donde están sus prioridades. Jesús dijo: “Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.” (Mateo 6.20, 21) Hasta que no enfrenta el problema real y decide cambiar su comportamiento, no hay ningún plan financiero que le pueda ayudar.
  • Considere utilizar una tarjeta de debito. Esto le da la facilidad de una tarjeta de crédito, pero toma los fondos directamente de su cuenta de cheques. Mantenga un record  de sus compras en su registro de chequera para evitar los sobresaltos en su cuenta.
  • Considere descontinuar contribuciones a ahorros o el plan de retiro. Haga esto hasta que su deuda haya sido pagada. No tiene sentido recibir 7% en su inversión si está pagando 18% en su deuda.
  • Viva con menos de lo que gana cada mes. Entonces tome el balance y comience a pagar la deuda y comience una cuenta de ahorros. Su reacción inmediata será que no habrá manera de hacer recortes en los gastos. Pero siempre hay cosas que se pueden recortar. Si está viviendo por arriba de lo que gana, vaya una escala mas abajo. Ponga atención a construir relaciones, no compre más.
  • Tenga un record de lo que saca de los Cajeros Automáticos. El efectivo no es llamado “liquido” por accidente. Si no tiene un record, se le ira como agua entre las manos.
  • Descontinué cualquier compra que no sea absolutamente esenciales, servicios especiales que usted pueda realizar. También, venda cualquier artículo con alta tarifas de depreciación, tal como un carro nuevo o algún artículo mayor, y reemplácelo, si es necesario, con un artículo similar que tenga una tarifa de depreciación menor como un carro usado o un artículo usado.
  • Reduzca su colección de tarjetas de crédito a una sola. El promedio de parejas tiene entre siete a ocho tarjetas de crédito, usualmente cargando una para pagar la otra. A las compañías de crédito no les importa que usted se encuentre “con la soga al cuello”  en deudas. Ellos quieren que usted construya tanta deuda como se pueda para que ellos ganen mas intereses. Obtenga una tarjeta de crédito para todo-propósito con una tasa de interés mas baja que pueda encontrar. Esta tarjeta se convierte en la tarjeta que usted utilizará para escribir los cheques, rentar carros, y casos de emergencia. Deje de estar utilizando tarjetas de crédito para toda ocasión. Ha sido comprobado que las personas gastan menos cuando utilizan el efectivo. ¡Se asombrará de cómo se puede adaptar una vida post-plástico!
  • Empiece un fondo de crisis. Regularmente, guarde dinero (lo que sea) para emergencias. Y haga votos de usar el dinero para verdaderas emergencias. Emergencias medicas, que se le descomponga una electrodoméstico (tal como el calentador de agua o la calefacción, pero no el estereo o la televisión) califican como emergencias; una gran venta no lo es.
  • Déle a Dios la oportunidad de proveer un artículo antes de que lo compre. No hay una regla especifica que diga que usted no puede orar por un articulo que usted necesite, y confié a Dios que El proveerá de una manera milagrosa. No presuma de fe al hacer una gran compra después pidiéndole a Dios que le mande el dinero para pagarlo.
  • Hágase estas preguntas antes de pedir prestado:
  • ¿He orado para pedir prestado para este artículo?
  • ¿Estoy obteniendo algo de valor que vale la pena añadir la obligación?
  • ¿La compra se apreciara en valor?
  • ¿El pedir prestado me permitirá dar, ahorrar, y mantener mi estilo de vida?
  • ¿El pedir prestado cabe dentro de mi presupuesto?
  • ¿El pedir prestado causará alguna presión en mi familia?
  • ¿El pedir prestado mostrará algún patrón no saludable?

Aparte de la hipoteca de la casa, su meta debe de ser eliminar todas las deudas adquiridas para que pueda utilizar el dinero para que lo ahorre  e invierta en su futuro y el futuro de su familia y ministerio. Haga la decisión ahora mismo que pagar en efectivo. Comprar aquellas cosas solamente que comprará con efectivo, o esperará. La decisión mas importante que puede hacer es de pensar sin deudas y libre de deudas.

Adaptado del Libro de Patrick L. Clements Libertad Financiera, Mas que libre de Deudas, VMI Publishers, Sisters, 2003, paginas 95-102