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Bosquejo del Sermón: Serie de Mayordomía parte III - Valor Atribuido Revs. Lewis R. Shelton Mateo 6:21 IntroduccionEn el mensaje de la semana pasada leí un pasaje del Sermón del Monte, en lo que consiste el hacer tesoros, y la polilla, el orín y ladrones: tal vez se acuerde. Pues bien, el último versículo del pasaje dice: “…donde esté vuestro corazón, allí estará también vuestro tesoro.” Este es nuestro texto para el mensaje de hoy. He escogido para este estudio de cuatro semanas, la palabra GIVE (por sus siglas en ingles) Gratitud, Inversión, Valor y Energía. El día de hoy veremos el Valor: Valor Atribuido. Con ello en mente, quiero parafrasear nuestro versículo de esta manera: “A lo que le haz atribuido el valor mayor allí también estará a lo que le mostraras mayor pasión.” Y comencé con la pregunta que consideremos: ¿Qué es lo que tiene valor en su vida?” MensajePrimero, consideremos lo que he escogido llamar, Imposición Personal. Aunque algunas argumentaran que muchas cosas para nosotros son nuestros recursos, contiendo que muchos de nosotros le damos valor a las cosas, personas, a nuestra propia discreción. Determinamos, por lo menos a nuestro ver y/o deseo, que es de valor, y que no es. Cuando niños se nos enseñó. “Querido, cuando vayamos a la casa de la abuela, no toques sus tazas y garra; son muy importantes para la abuela, y no queremos quebrarlas, ¿no es así? ¡No! Esta bien, acuérdate, no toques nada.” ¿Esas instrucciones o algo parecido no le suenan familiar? Y obviamente, sabíamos que – por lo menos a la abuela – esas tazas y jarra tenían valor. “Guillermo, si no te he dicho una, te lo he dicho mil veces, que no comas en el carro. A papá no le gusta que haya migajas en el piso o en los asientos. Nos gusta nuestro carro, y nos gusta tener nuestro carro limpio y ordenado.” Guillermo creció creyendo que el carro tenía valor para papá. Mas adelante, un carro limpio y ordenado era de valor para papá también. Ahora bien, sea que este en acuerdo o en desacuerdo con estas declaraciones hechas por otros, usted aprende que puede asignarle valor a las cosas, ideas, actividades y personas. Ese es un derecho que viene de ser un ser humano. Usted descubre que puede atribuirle valor de acuerdo a sus normas de valor. Sus padres pudieron haber retado alguno de sus gustos; maestros, entrenadores hasta pastores pudieron haber cuestionado el valor que le atribuyó a ciertas cosas. Sin embargo, usted decisidió el valor de la mayoría de las cosas en su vida. Al ir progresando en la vida y aprendió que los valores cambian con la edad y perspectiva. En esto, también, fue su gusto. Su muñeca favorita tenía gran valor para usted, damas, pero cambio una muñeca por un caballo o un deporte por el novio, y aunque tenía un significado valeroso en la cual guardaba memorias especiales y amigos, el valor ha bajado considerablemente. Señores, el camión Tonka, el G.I. Joe, el Gameboy le dio lugar a los carros y muchachas y atletismo. Sea hombre o mujer se recordara de esa cobija importante: rosa, azul, café o amarilla; la constante compañía, especialmente a la hora de ir a la cama. Era imposible considerar la idea de ir a la cama sin ella. Necesitamos recordar las palabras de Cristo, “donde esté vuestro corazón, allí estará también vuestro tesoro.” Y ahora, reconsidere la parafraseo de Shelton de la misma: “A lo que le haz atribuido el valor mayor allí también estará a lo que le mostrarás mayor pasión.” Consecuentemente, al responder la pregunta que le hice al principio, ¿Qué es lo que tiene valor en su vida? Estaría bien si añadiera lo siguiente: ¿Acerca de que o de quien está usted apasionado? Al admitir, tendremos tal vez espuelazos de pasión para algunas que son inadecuadas agujas de nuestro sistema verdadero de valores. Esas no son las cosas que miraremos. Estoy hablando de las cosas, las actividades, la gente que continuamente le damos nuestro tiempo, gastamos nuestro dinero, defendemos, visitamos, y piense cuando no está con ellos. A lo que pregunto: ¿Es el Señor uno de ellos? Ahora, no comience a mover la cabeza y comience a golpearse con malos pensamientos y reprensiones condenatorias. No es esa mi intención. Por otro lado, por favor no ignore los retos. Si el Señor, su trabajo, su iglesia, Su comisión, tiene gran valor para nosotros, ¿no es posible que experimentemos una pasión por lo mismo? El Salmista David dijo: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios.” Salmo 42.1. Pienso que se mostrará en la frecuencia que tenemos nuestros devocional, y la frecuencia con la que asistimos a la casa de Dios. Creo que se hace evidente en la expresión de nuestra adoración, y nuestra voluntad para servir, en nuestra actitud oportuna hacia la oportunidad de ministrar a otros, y en la manera que tratamos la bolsa de la ofrenda. “Un presupuesto es un documento teológico. Indica a quien y que adoramos.” (SFSep 86 PRESUPUESTOS presentados por Hill Chadwick, Bayport, Minnesota. 55003+) Me supongo que ¿Alguien pudiera adecuadamente adorar con valor o dignidad, no podría? Usted ve, la palabra “adoración” (worship) viene de dos palabras en ingles: digno. Pero me imagino que no debería de meterme en la traducción. ¿Debería de? Aunque algunas veces nuestras pasiones por cosas: atletismo, recreaciones, estilos de ropa, apariencia personal, seguridad financiera, posesiones, trabajo, popularidad, las últimas experiencias, claro que asemejan adoración, de vez en cuando. Devoción, amor intenso, admiración, estas son todas palabras que definen adoración. Creo que no estamos lejos de la idea de pasión también. Y las cosas por las que sentimos gran pasión son las cosas las cuales le hemos atribuido – gran valor. Y eso es hecho primeramente por “imposición personal.” Como niños, como adolescentes, como adultos, hemos puesto valor a las cosas. Hemos puesto valor a los eventos: escuela, iglesias, días festivos, juegos, citas. Damos valor de acuerdo a las actividades y envolvimiento, y se nos ha dado ese derecho. Pero también ponemos valor a las personas. Tristemente, muy a menudo el valor atribuido a las personas tiene que ver con las cosas que pueden hacer por nosotros. Algunas veces habilidades físicas o en la edad de la persona cambian su valor en nuestras mentes. Lo cual nos lleva al segundo punto de mi mensaje para el día de hoy: Posibles Ajustes. La historia de la ilustración de la mesa del abuelo: Un hombre ya mayor de edad fue a vivir con su hijo, nuera. Las manos del viejo temblaban, su vista era borrosa, y sus pasos titubeantes. La familia comía junta en la mesa. Para el abuelo ya viejo con sus manos temblorosas y su falta de vista hacían el comer difícil. Los chicharros se rodaban de la cuchara al piso. Cuando tomaba el vaso, la leche se derramaba sobre el mantel. El hijo y nuera estaban irritados con sus cochineros. “Tenemos que hacer algo con el abuelo,” dijo su hijo. “Estoy harto de sus tiraderos, ruidos al comer, comida en el piso.” El esposo y la esposa pusieron una mesa en la esquina. Allí, el abuelo comía solo mientras que el resto de la familia disfrutaba su cena. Debido a que el abuelo había quebrado uno o dos platos, su comida era servida en un plato de madera. Cuando la familia volteaba a ver en dirección al abuelo, algunas veces tenía lagrimas en los ojos al estar sentado solo. Aun así, las únicas palabras que la pareja tenía para él eran duras amonestaciones cuando tiraba comida o el tenedor. El niño de cuatro años miraba en silencio. Una noche antes de la cena, noto que su hijo jugaba con cositas de madera en el piso. Le pregunto a su hijo muy amablemente, ¿Qué estas haciendo? De la misma manera amable el niño contesto, “Oh estoy haciendo unos platos de madera para ti y mamá para que coman su comida para cuando yo crezca.” El niño de cuatro años regreso a su quehacer sonriendo. Las palabras quedaron tan clavadas en los padres que se quedaron sin palabras. Luego lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas. Aunque no se dijeron palabras, ambos sabían lo que tenían que hacer. Esa noche el esposo tomo al abuelo de la mano y lo guió cuidadosamente hasta la mesa familiar. Por el resto de sus días él comió todas las comidas con la familia. Por tal razón, ni el esposo o la esposa les importo cuando caí el tenedor, o se tiraba la leche, o si el mantel se ensuciaba. (Autor Desconocido) Al ir creciendo y aprendiendo nuevas lecciones, como la que el esposo y la esposa aprendieron de su niño de cuatro años, descubrimos la necesidad de cambiar nuestras ideas acerca de lo que las cosas o gentes valen. Obviamente, como ya se menciono, edad y madurez crean esta demanda; simplemente miramos las cosas diferente de cuando éramos jóvenes. Así como nuestra perspectiva de la vida cambia, así también nuestro sentido de valor. Permítame compartirles una perspectiva de valor de influencia. Se nos dice que la siguiente oración fue ofrecida por el Dr. Blake Smith antes de un juego de fútbol americano en Texas. “En su presencia sabemos que ningún asunto de gran importancia se va a resolver aquí en esta tarde. Ningún alma se perderá o se salvará por los oficiales en la pizarra. Ninguna causa está en disputa. Es uno de esos placeres que tu haz hecho para que tus hijos lo disfruten. No dejes que echemos a perder olvidándonos que solamente es un juego para disfrutarlo el día de hoy, de la cual hablaremos mañana, y nos olvidaremos el día siguiente. Amen.” (SFFeb85 COMUNICANDO PERSPECTIVAS) La verdad del asunto es, con excepción de los que están poniendo el dinero para el gran juego, no estoy seguro que deba tener tanto valor en nuestras vidas comparado con muchas otras cosas que parecen no se les da el tiempo o la atención. Hoy al ser retados por el Espíritu Santo, quizás debamos considerar la necesidad de algunos “posibles ajustes” en nuestro sistema de valores. Será en la manera que tratamos a las personas, el tiempo que invertimos en las actividades, la importancia que hemos puesto en algunas cosas que en realidad a este punto no tiene el peso que tienen, en lugar de lo que el Espíritu Santo esta diciendo, ¿tomará nota y tendrá un seguimiento? Es parte de nuestra vida de dar. Ahora déjeme llevarlo al punto número tres y final de mi mensaje. Una vez que hemos crecido, madurado, hemos logrado todo, y hemos determinado verdaderamente las cosas y gente que necesita tener más valor en nuestras vidas, es hora de: Compromiso Permanente. Una vez más regresemos a nuestro versículo; que para ahora ya se lo memorizaron: “…donde esté vuestro corazón, allí estará también vuestro tesoro.” “A lo que le ha atribuido el valor mayor allí también estará a lo que le mostrarás mayor pasión.” ¿Será la pasión una aventura temporal, o será un compromiso permanente? Todos hemos experimentado la pasión que viene cuando tenemos un arranque de adrenalina, pero se va tan rápido. La experiencia no fue centrada en algo o alguien que tenía un valor para nosotros, fue una fascinación. ¿La diferencia? Bien, tan vez esta historia pueda ayudar. Después de un incendio forestal en Yellowstone National Park, los guardabosques iniciaron su ascenso a una montaña para ver el daño del infierno. Un guardabosque encontró un pájaro literalmente calcinado en las cenizas, como estatua en el piso a la base de un árbol. Algo enfermizo por el hallazgo, examinó el área con un palo. Al ir volteando el cuerpo del pájaro, tres pajaritos salieron por debajo de las alas de la mamá muerta. La madre amorosa, con mucho cuidado guardo del peligro, había llevado a sus pequeñuelos a la base el árbol y los había resguardado bajo sus alas. Instintivamente al saber que el humo toxico se levantaría. Pudo haber volado a un lugar seguro pero se rehusó en abandonar a sus bebes. Cuando las llamas llegaron y calor infernal calcino su pequeño cuerpo, la madre permaneció sin moverse. (Sra. Floyd McCague, The McCague Lessons, originado como El Pequeño Nido Rojo, series ilustradas, Topeka, Kansas: The Bible Supply Station. 1945) El Compromiso Permanente: solamente una mamá lo entiende, me imagino. Pero esto fue lo que Dios hizo por usted. Vea usted él le ha dado tanto valor, tal como un tesoro en sus ojos, que El murió en la Cruz del Calvario para protegerlo de la muerte que trae el pecado; una muerte en las flamas eternas del infierno. Sus pensamientos hacia usted no son momentáneos, esta cosa que tiene por usted no es una fascinación. Usted es un tesoro para Dios, y Su corazón ha seguido su atribución con una inversión. La Biblia dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16) Y puede tomar la palabra “mundo” y poner su nombre. Eso es que tan valioso es para Dios. Estuvo dispuesto a pagar el precio por sus errores, el precio necesario para redimirlo y para traerlo a una relación a El por la eternidad. ¿Que tal usted? ¿Qué tal esas cosas que usted ha guardado son realmente de valor para su vida? No estoy hablando de las cosas que parecen elegantes, las cosas que serán obviamente serán victimas de algún ajuste necesario en sus prioridades o pasiones. Estoy hablando de las cosas que usted sabe que son de atención, su tiempo, su compromiso. ¿Qué tal su matrimonio? ¿Es de valor para usted? ¿Hay un compromiso permanente? ¿Está tan obvia la pasión que le muestra, o ha perdido algo del fuego? ¿Qué tal su familia? ¿Sus hijos o nietos se dan cuenta de la pasión en su vida por ellos? ¿Están allí – todo el tiempo o es algo temporal, que reúne las necesidades inmediatas de su vida y los suyos, y luego cambian a algo más que significa mucho más para usted, lo cual le seria difícil de admitir? Y ¿Qué tal su relación con Dios? ¿Es algo que “hace” los domingos, o es un “compromiso permanente”por el valor que le ha puesto en conocer a Cristo, y amar a Dios? Recuerde: A lo que le ha atribuido el valor mayor allí también estará a lo que le mostraras mayor pasión.” Hay un pensamiento más que quiero compartir, un principio más que nos debemos dar cuenta. Si no hacemos un compromiso, uno permanente, compromiso fuerte que le damos el valor, pronto encontraremos algo más que ganará el sentido de valor y robará nuestra energía y nuestra pasión. Tome un tiempo ahora mismo para renovar su compromiso a lo que realmente vale la pena. ConclusionComencé con una pregunta esta mañana: “¿Qué es lo que tiene valor en su vida? Posiblemente ha reconocido algunos lugares que le ha atribuido esta mañana, y necesita pedirle al Señor Jesús que le ayude a poner sus prioridades en orden, que restaure su pasión hacía las cosas y la gente que realmente vale la pena. Posiblemente se ha dado cuenta de una falta de pasión en su vida hacia Jesucristo, y le quiere pedir que le perdone y que corrija los errores en su sistema de valor, puede salir el día de hoy con una pasión renovada en su vida por Dios y por las cosas de Dios. Este es el momento. Mientras otros vienen por oración en lo que concierne a sus necesidades en su vida, usted venga también. |
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