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Los ABCs de la Confianza: Cinco Prácticas para Establecer Confianza
con Su Personal
Por el Dr. John R. Throop Una de las prácticas mas positivas en el lugar de trabajo es la habilidad de confiar en sus compañeros de trabajo, empleados, voluntarios y gerentes. Cuando la gente confía el uno con el otro, pueden hacer suposiciones claras acerca de compartir las responsabilidades y resultados en su trabajo mutuo – y pueden depender del uno al otro de que harán su parte del trabajo. Cuando la confianza se acaba en el lugar de trabajo, entonces la comunicación falla, la calidad sufre y las personas defienden su propio espacio. Entonces, ¿Qué es la confianza en realidad? Los diccionarios lo definen en dos formas: certeza basada en la experiencia pasada, y completa entrega a una persona o plan. La certeza se desarrolla de las normas, principios y prácticas que están constantemente presentes durante el tiempo en el lugar de trabajo o iglesia. Confianza es un sentido personal de que otra persona o proceso llevara acabo resultados predicables y probables. Alguna confianza viene de experiencia y memoria. También puede ser una reacción profunda o intuición que cualquiera de nosotros puede tener mientras que “leemos” una situación o personalidad, o guiarnos por el Espíritu Santo cuando orando entramos a una situación o conocemos a una persona. Nosotros desarrollamos un sentido de confianza en el Señor mientras que nos comprometemos al crecimiento espiritual. Proverbios 3:5 nos aconseja que, “Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia; en todos tus caminos reconócelo y el enderezara tus veredas.” La confianza es crucial en cualquier matrimonio y relación de familia, porque estamos cediéndonos a otra persona por amor y respeto y un sentido de profunda comunión. ¿Puede ser encontrada la confianza dentro del lugar de trabajo? Seguido, la respuesta parece ser que no. trabajadores a menudo reportan que no recibieron la información que necesitaban para hacer su trabajo – hasta que sus gerentes omiten información crítica. Gerentes no comparten este tipo de información porque empleados pueden responder negativamente, reaccionar en un modo de crisis o comparten información confidencial. A veces la gente ve al lugar de trabajo como un lugar para aprovecharse o cumplir algo personal a costo de la compañía, ministerio o iglesia. Interesantemente, mientras que la Biblia tiene algunas cosas buenas que decir acerca de confiar en el Señor, dice muy poco acerca de confiar en uno con el otro en la iglesia. Se asume que hay confianza. Si alguien es parte de una iglesia, entonces automáticamente se debe confiar en los miembros y lideres claves. Hay un mito flotando por allí en las enseñanzas practicas que debemos confiar automáticamente si somos cristianos o trabajamos en lugares de trabajo cristianos. Aun así, la confianza se gana o es concedida no en lo que una persona dice, pero en lo que una persona hace. El Nuevo Testamento testifica a trabajadores in confiables en la primera iglesia. Pablo mismo tuvo que lidiar con relaciones rotas en su trabajo estratégico al propagar el Evangelio. El imporlo con Timoteo. “Haz todo lo posible por venir a verme cuanto antes, “Haz todo lo posible por venir a verme cuanto antes, pues Demás, por amor a este mundo, me ha abandonado y se ha ido a Tesalónica…Alejandro el herrero me ha hecho mucho daño. El Señor le dará su merecido.”(2 Tim. 4:9-10, 14) Parece que el progreso de un ministerio o negocio, y los empleados quienes trabajan dentro y para ellos, es fundamental al éxito y eficacia de una organización – y muchas veces no se logra. Y aun así, la confianza profunda es algo esencial a cualquier descripción de los mejores lugares para trabajar, así es que si se puede obtener – y es esencial- para los gerentes cristianos en cualquier nivel de negocio o ministerio. Gerentes inteligentes edifican confianza con los empleados a través
de cinco de las mejores prácticas. Estas practicas se ganan,
no a través de estudio profundo, pero a través de
ser mentor y capacitando en medio de decisiones y comportamientos.
Sin embargo son lo suficientemente claras que podemos confiar en
estas practicas como los ABCs de la confianza en el lugar de trabajo. La confianza – o el quebrantamiento de la confianza – muchas veces ocurre durante el proceso de una evaluación anual o un proceso disciplinario después de la violación de las prácticas en el trabajo. Pero el evaluación o la disciplina usualmente ocurre en una dirección: gerente a trabajador. Muy raramente los trabajadores evalúan a sus gerentes – y casi nunca participan en un asunto disciplinario. La verdadera responsabilidad es un concepto de 360o, sin embargo, y para que en un sistema de trabajo sea efectivo, la confianza debe compartirse y la gente debe ser responsable el uno por el otro. En el lugar de trabajo, la confianza es desarrollada y refinada mientras que edificamos el Cuerpo de Cristo. El apóstol Pablo les dice a los Corintos que un componente clave del esfuerzo en un equipo es de apoyarse el uno al otro cuando se usen los dones espirituales (1 Cor. 12:27). Podemos entender el “principio de edificación” en dos maneras. Primero, la gente descubre, desarrolla y utiliza sus dones en su área local – la iglesia, ministerio cristiano o una compañía lucrativa. El otro uso: para edificar el Cuerpo en una escala mucho más mayor para cumplir con la misión del Evangelio. El elemento de la confianza en esta práctica es que los compañeros de trabajo no se dejen llevar por su propia ganancia personal o en una forma negativa, prevenir que otros utilicen sus dones y avancen en responsabilidad en la compañía. Trabajadores demuestran en acciones específicas que quieren que la compañía entera tenga éxito. Gerentes pueden poner el ejemplo en esta práctica cuando hablan con sus empleados, voluntarios o miembros para poner los intereses de la misión y de todos los trabajadores antes que los suyos – y pueden ser evaluados, en parte, en la base de un hábito de “edificación.” Comuníquense constantemente La confianza en el lugar de trabajo se desarrolla cuando todos reciben el mismo mensaje – y la misma confirmación de ese mensaje. En algunos lugares de trabajo, los gerentes no comparten información básica, pensando que no deben preocupar a los trabajadores. Y aun así los gerentes deben recordar que hay un canal oficial de comunicación, y un canal de información básica bajo la superficie. Hay otro principio en el trabajo: la gente llena brechas en información con sus interpretaciones. Así es que los gerentes necesitan enfocarse en proveer información y dirección lo más que se pueda. Pero también necesitamos recordad que hay un componente de escuchar la comunicación. Consideren este proverbio antiguo: “Dios nos dio dos oídos y una boca para que podamos escuchar lo doble de lo que hablamos.” La confianza se edifica cuando el gerente practica cuidadosamente el arte de escuchar – por pensamientos, sentimientos y perspectivas en general que los trabajadores puedan tener en una situación o póliza. Una nota final en este principio: comunicarse en medio del conflicto es esencial para desarrollar confianza dentro del lugar de trabajo. Si hay una diferencia clara entra trabajadores individuales o gerentes, o un cambio significante en póliza o dirección que tendrá un impacto en las vidas de los trabajadores o miembros, caminando y hablando a través de ese conflicto hacia la resolución verdaderamente promueve un lugar de trabajo sano y lleno de confianza. Dirija decisivamente. Como gerentes, podemos desarrollar la confianza animando a los empleados o miembros para que platiquen de asuntos y situaciones. Al final, los trabajadores desarrollan confianza cuando, después de su participación, el gerente provee una dirección fuerte. Note que la voluntad del gerente no se impone en la gente: “haga esto, o vera.” En ves, un buen gerente desarrolla la confianza y actitudes positivas en el lugar de trabajo proveyendo una dirección clara con metas, objetivos y un horario para cumplir con el proyecto. Disfrute complete compromiso y éxito Al final, los trabajadores se preguntas si la contribución que ellos hicieron de tiempo, esfuerzo e inteligencia en realidad hizo una diferencia en el lugar de trabajo. La confianza se edifica cuando los gerentes y trabajadores celebran éxito, individuales y corporales también e identifican las contribuciones que han hecho una diferencia. Al final, tal y como Jesús le dijo a sus oyentes, todos los trabajadores en cualquier nivel quieren escuchar la aclamación grandiosa de Dios: “Bien hecho, siervo bueno y fiel.” La confianza, entonces, es una serie de prácticas que los gerentes y trabajadores utilizan para traer un desarrollo positivo en el lugar de trabajo. Todos los días están llenos de momentos que edifican la confianza – ya sea creándola o manteniéndola – y demostrando la necesidad que todos los gerentes tienen de confiar en la voluntad y propósito de Dios en el lugar de trabajo. |
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