|
|
![]() ![]() ![]() |
|
|
|
“Errores” Son Importantes Por el Dr. Ted Engstrom Uno de los más grandes obstáculos que enfrentamos al tratar de alcanzar nuestro potencial es el temor de cometer un error – el temor muy humano del fracaso. Y aun así la excelencia esta construida en el fracaso, usualmente un fracaso tras otro. El inventor genio Thomas Edison un día fue confrontado por dos asistentes deprimidos, quienes le dijeron, “Acabamos de completar el experimento numero setecientos y todavía no tenemos la respuesta. Hemos fracasado.” “No, mi amigos,” dijo Edison, “no han fallado. Solo que sabemos mas del tema que cualquier otra persona en este mundo. Y estamos mas cerca de encontrar la respuesta, porque ahora sabemos setecientas cosas que no debemos hacer.” Edison siguió diciéndoles, “No le llames un error. Llámale educación.” Que perspectiva tan maravillosa. No se cuantos intentos mas le costo a Edison antes de alcanzar el éxito, pero todos sabemos que lo encontró y sus compañeros si vieron la luz. Literalmente. Ya sea que seas un inventor, un ama de casa, un estudiante, un pastor o un ejecutivo de negocios, debes adoptar el mismo principio que guió a Edison a su laboratorio: Aprender de tus errores y seguirle. De hecho, no les llames errores; llámales educación. Me da tristeza cuando recuerdo algunos de los errores horrorosos que he hecho durante toda mi vida. He cometido errores asquerosos en juzgar y he sido insensible hacia las personas que amo. Sin intención he lastimado compañeros y empleados. Pero he tratado de evaluar esos errores a través de los años para que pueda aprender de ellos. Espero que lo haya hecho. Sin embargo, no estoy solo. Estoy en compañía de millones. Porque, ¿quien de nosotros ha pasado un día sin cometer algún error? Todos Cometen Errores Quisiera que consideraran hacer este pequeño ejercicio. Tome unos minutos hoy y mañana para observarse cuidadosamente y a la gente de su alrededor. Por la causa de este ejercicio, mírelos cuidadosamente y vean si cometen algún error. Aquí esta lo que encontrara: El cajero en el mercado te da el precio equivocado de tu lechuga y tiene que corregirlo en la cinta del recibo. Al mecánico se le olvida apretar el último tornillo en tu carro y se va del taller con un sonido escandaloso en su carro. Tu hija pequeña esta aprendiendo a caminar y comete un error tras otro mientras que se tropieza en la alfombra. Su cónyuge es muy duro con usted por el desayuno y en la noche le dice que quiere arreglar las cosas para estar bien con usted. Sin querer se pasa la luz roja e inmediatamente comienza a orar para que los policías estén por otro lado. Errores. Errores en juicio. Algunos sencillos, otros más críticos. Mientras que miramos a nuestro alrededor, notamos que nadie es inmune. Y aun así cuando nos miramos a nosotros mismos, nos criticamos aun más duramente. Nos vemos como fracasos, en vez de solamente haber fallado en una tarea. Alguien ha dicho, “Si Thomas Edison se hubiera dado por vencido fácilmente, usted y yo estuviéramos viendo la tele a obscuras.” Pero no se dio por vencido, ni después de setecientas “experiencias de aprendizaje.” Todos los grandes descubrimientos han pasado por el proceso de intento y error. Así será el tuyo también – sea la cura para el cáncer, una nueva técnica para comunicarse con adolescentes o una trampa de ratón mejor. Siempre me han animado las palabras de Charles Keetering: “Nunca te lastimaras tus bien si estas parado. Entre mas rápido vaya, mas te lastimaras los bien, pero eso quiere decir que estas avanzando.” Y, como la tortuga, en realidad no avanzaras si no sacas el cuello. Entonces regresamos a la decisión básica que debemos tomar y la decisión de actuar. Hacer algo. He escuchado a psicólogos decir que la acción – cualquier tipo de acción – es una cura tremenda de la depresión, hasta caminar unas cuadras ayuda. Hoy en un buen día para comenzar a creer que usted no necesita vivir una vida de desesperación callada, temeroso de cualquier reto nuevo. Comenzando hoy, usted puede empezar a disfrutar y desarrollar sus dones. Para iniciar, talvez quiera arriesgar algo pequeño – como un píe en vez que el cuello. Por ejemplo, si siempre ha querido escribir, entonces escriba algo: un articulo corto, un poema, un resumen de sus vacaciones. Escríbalo como si se fuera a publicar; luego sométalo en algún lado. Si es fotógrafo, junte sus mejores fotos y sométalas en concursos de lo mismo. Si cree que es un buen jugador de tenis o golf, éntrele a unos torneos. Talvez no se gane el primer lugar, pero piense cuanto va a aprender y experimentar solo por intentar. O talvez usted siempre se ha sentido débil en matemáticas o en otro idioma, o contabilidad. Subscríbase en un curso básico en la universidad comunitaria. El hecho que usted haya recibido una baja calificación a la edad de 16 años tiene muy poco que ver de cómo usted hará en la materia a los 25, 20, 50 o 65. ¿Ha querido aprender a tocar el piano? ¡Usted puede! Consiga un profesor, establezca un horario y tome 45 minutos al día para ensayar. En un año se sorprenderá cuanto ha aprendido. ¿Le gusta cocinar? Compre unos libros de recetas; experimente una comida a la semana. Que tiene si se le quema su platillo en el primer intento. El segundo será mejor. Cuando menos lo piense, sus delicias culinarias se darán a conocer – por lo menos por su familia. Aprenda del Fracaso Franklin D. Roosevelt una vez dijo, “es sentido común de tomar un método e intentarlo. Si falla, admítalo honestamente. Pero sobre todo, intente algo.” Es la única manera en la cual se comenzara a dar cuenta del potencial que Dios le dio. Y podría ser un comienzo glorioso en su búsqueda de una vida de excelencia. No le tenga miedo al fracaso. Es por el fracaso que aprendemos y nos beneficiamos. ¡Ted Williams, uno de los mejores bateadores de béisbol fallo seis veces de diez en su mejor año cuando bateo 400! Aprenda de sus errores y fracasos, y luego sigua adelante. Permítame darle dos ejemplos personales de como yo falle miserablemente, pero como, a través mantenerme allí, hice algo bueno de esos errores. Un domingo en la mañana, hace muchos años, tenía que predicar en una iglesia grande en Indiana. Era el Día de la Madre, aunque no había puesto mucha atención a eso. Cuando llegue a la iglesia, el pastor me recordó que era el Día de la Madre y dijo que esperaba que yo trajera un tema para la congregación con este día en mente. Pero error mió en decirle que si. Mientras que la congregación cantaba los himnos, mientras que el coro cantaba y mientras los ujieres recibían las ofrendas, yo prepare un nuevo sermón usando las letras M-A-D-R-E. ¡Rara la vez que se predica algo tan feo! Hasta el día de hoy me da vergüenza al recordar ese día. ¡Pero yo aprendí! Aprendí a siempre buscar la mente de Dios al preparar un mensaje y habiendo hecho esto, quedarme con el. En otra ocasión, tenia que predicar en un rally grande de jóvenes en Pórtland, Oregon. Llegué a la junta un poco cansado, después de haber viajado y hablando por varios días. Sufrí con un resfriado severo y un dolor de cabeza muy grande. Dentro de unos minutos después de haber empezado a hablar, mi voz me fallo. Comencé a hablar como rana y finalmente se me acabo la voz. ¡Tuve que sentarme en completa derrota, y ni había empezado bien la plática! ¿Qué aprendí? ¡Descansar antes de predicar; siempre tener medicina disponible; y asegurarme de tener un vaso de agua cerca del pulpito! Gracias a Dios esa experiencia no se ha repetido. No simplemente comience a preparase a comenzar a vivir. Comience ahora. Hoy. No haga preparaciones indefinidas para tomar ese curso o enseñar ese estudio Bíblico o pedir un aumento. Hágalo ahora. Si tiene miedo, admítalo. Encontrara que el simple hecho de admitirlo calmara su corazón. Paul Tournier, un psiquiatra sueco muy conocido ha dicho, “El plan de Dios se ha cumplido no solo a través de la obediencia de hombres inspirados, pero también a través de sus errores, si sus pecados.” La Biblia esta repleta con ejemplos de cómo Dios cambio los fracasos de la gente – y pecados perdonados – en grandes triunfos. Ese es Su negocio. |
||